Mobiliario, Luminarios
Izhuatl
pieza escultórica · filtro espacial · estereotomia · Dinorah Aviles
Izhuatl, palabra del náhuatl clásico que significa hoja o follaje, es una pieza escultórica concebida como un filtro espacial entre áreas contiguas, cuyo patrón orgánico proporciona privacidad sin construir una barrera opaca.

- Proyecto
- Izhuatl
- Tipología
- Pieza escultórica · Filtro espacial
- Disciplina
- Arte · diseño · fabricación digital
- Materiales
- Triplay de abeto de 9 mm en dos capas, pan de oro, cables de acero inoxidable
- Arquitectos · Equipo
- estereotomia · Dinorah Aviles
- Fotógrafo
- adelavega
El proyecto
Un límite permeable que filtra miradas, luz y sombras
Izhuatl, palabra del náhuatl clásico que significa hoja o follaje, es una pieza escultórica concebida como un filtro espacial entre áreas contiguas. Su patrón orgánico, formado por la superposición y repetición de hojas, proporciona privacidad sin construir una barrera opaca: conserva la transparencia parcial, permite el paso de la luz y mantiene una relación visual cambiante entre los espacios.
La pieza transforma su entorno a través de la luz. Las perforaciones proyectan sobre pisos, muros y mobiliario un entramado de sombras orgánicas que varía con la posición del sol y con la iluminación interior. De esta manera, el panel deja de percibirse únicamente como un elemento divisorio y se convierte en una superficie activa, capaz de modificar la atmósfera y producir diferentes niveles de profundidad, transparencia y movimiento.
El diseño se fabricó con placas de triplay de abeto de 9 mm, dispuestas en dos capas intercaladas para aumentar su resistencia y estabilidad. Cada componente fue mecanizado mediante corte numérico CNC, garantizando precisión en la continuidad del patrón, en los encuentros y en la definición de sus múltiples vacíos. La fabricación digital permite traducir una geometría compleja y de apariencia natural en un sistema constructivo controlado.
Una vez ensamblados los paneles, sus caras fueron recubiertas manualmente con pan de oro, incorporando variaciones de brillo, textura y tonalidad que reaccionan de manera distinta ante la luz. En contraste, los cantos se conservaron naturales para revelar las capas del triplay de abeto. Esta decisión hace visible el proceso constructivo y establece una tensión material entre la superficie dorada, luminosa y refinada, y la sección cálida de la madera.
Izhuatl se suspende mediante cables de acero tensados entre techo y piso, ajustados con templadores y mecanismos de acero inoxidable. El sistema reduce visualmente los puntos de apoyo y produce una sensación de flotación y ligereza, como si el tejido de hojas permaneciera suspendido en el espacio. La pieza integra así arte, diseño y fabricación digital para resolver una necesidad arquitectónica mediante un límite permeable que filtra miradas, luz y sombras.