Hospitality
Terrasse Renault
restaurante / brand space / Polanco, CDMX
Un espacio de marca que integra diseño, gastronomía francesa y vida urbana mediante una nueva fachada concebida como puente entre la avenida Masaryk y el restaurante.
- Proyecto
- Terrasse Renault
- Tipología
- Restaurante y brand space
- Disciplina
- Arquitectura e interiorismo
- Arquitectos
- entasis
- Ubicación
- Polanco, CDMX
- Chef
- Olivier Lombard / Alejandra Rendón
El proyecto
Una fachada-puente entre la ciudad, el diseño y la gastronomía.
El concepto de “brand space” fue iniciado por Renault en París, buscando integrar una zona destinada al diseño con una zona recreativa donde los visitantes pueden disfrutar de la cocina francesa en cafés y restaurantes. La Terrasse Renault en la Ciudad de México se suma a una red de cinco espacios similares en el mundo —L’Atelier en París, Café Renault en Roma, Museo Renault en Buenos Aires y Café Renault en Bogotá—, y fue desarrollada en asociación con el chef Olivier Lombard. Ante el peso visual del edificio existente sobre la avenida Masaryk, se optó por anteponer una nueva fachada que funcionara como puente entre la acera y el local, relegando la construcción original a un segundo plano y dotando al proyecto de un acceso independiente. Dicho acceso se resolvió mediante una estructura de acero con vigas “I” y tensores metálicos, recubierta de madera tropical y cristales blancos que envuelven las columnas a manera de lámparas, combinados con cristales transparentes plegables que permiten abrir o cerrar el local hacia el exterior. La terraza se eleva medio nivel sobre la acera, lo que le permite integrarse al ambiente de la avenida sin perder su separación del flujo peatonal.
El interior se organiza en tres zonas —bar, restaurante y zona Renault— articuladas por un trazo diagonal que define la barra, la contra-barra y la cava. Al ingresar, una barra de granito de nueve metros de longitud recibe al visitante, respaldada por una contra-barra diseñada con celosía de madera que genera transparencia hacia el espacio Renault; de ella se desprende una extensión de cristal templado y acero inoxidable de la que cuelgan cajones de madera que conforman la cava de vinos. Estos elementos delimitan, en la parte posterior, el área Renault: un espacio expositivo para obras de arte, novedades y automóviles prototipo, que funciona también como lounge previo al restaurante. La zona de comedor combina terraza y salón mediante dos volúmenes de celosía de madera y butacas que ofrecen transparencia visual sin aislar al comensal del entorno, mientras que al fondo la cocina abierta —con los chefs a la vista— ofrece un remate visual perceptible desde cualquier punto del local.
El proyecto se unifica mediante elementos constantes: pisos de pizarra y madera que aportan calidez, y plafones circulares suspendidos a distintas alturas que generan una sensación de flotación y amplitud espacial. La terraza exterior queda enmarcada por un plafón de madera de menor altura que la envuelve, conteniendo visualmente el espacio frente al exterior.